¿Qué deudas debo pagar antes de que sea demasiado tarde? ¿Cómo puedo distinguir unas de otras? ¿Cómo saber si es un problema?
Si imagináramos un mundo en el que nadie pudiera pedir un préstamo: ni para la casa, ni para el carro y posiblemente tampoco regalos por Navidad, puede que sería caótico.
La posibilidad de tomar prestado dinero es vital. De hecho, mucho de los prestamos son “deuda buena”, como cuando el pago de esa deuda es asumible y nos ayuda a pagar algo con el tiempo, como las hipotecas. El problema aparece cuando las deudas se salen de control y no podemos pagar lo que debemos. Eso es lo que se conoce como deuda “mala”. ¿Cómo puedo distinguir unas de otras? ¿Cómo saber si es un problema? Primero, necesitamos saber más sobre el tipo de deuda que tenemos.
Algunas deudas están respaldadas o garantizadas por una propiedad, lo que significa que, si dejas de pagarlas, puedes perder el bien en cuestión. En el caso de las hipotecas, por ejemplo, el banco te puede forzar a vender tu casa. En el caso de un préstamo para un vehículo, el prestamista se puede llevar tu auto. Dado que este tipo de deudas están ligadas a grandes bienes, como viviendas o vehículos, es importante priorizar el pago de éstas.
Las deudas que no están aseguradas traen más riesgos para el prestamista, ya que no hay manera de recuperar el dinero si se no se cumple. Por ello, tienen un tipo de interés más alto. En este grupo, se encuentran las tarjetas de crédito, la mayoría de los créditos bancarios y los préstamos entre particulares. Para la mayoría de personas, la deuda en la tarjeta de crédito no es un problema, ya que el 80% paga el balance total a finales de cada mes. No obstante, para aquellos que no lo hacen, los tipos de interés son altos, normalmente de hasta más de un 40% anual. Así que es fácil que este tipo de deuda esté fuera de control.
Las consecuencias de no pagar el impuesto sobre la vivienda, por ejemplo, pueden ser muy graves, incluso pueden llegar a rematar tu propiedad. Llegados a un punto extremo, los proveedores de servicios como la electricidad pueden llegar a cortar el suministro, así que esas facturas también son una prioridad. Por otro lado, los bancos no tienen manera de tomar medidas contra uno si no se realiza el pago de la deuda de la tarjeta de crédito o de préstamos, más allá de rebajar el historial de crédito.
¿En qué momento hay que preocuparse? Básicamente hay tres signos claros de que tu deuda es un problema:
- Tiene que recortar gastos en comida.
- No te queda dinero para ahorrar a final de mes.
- Sólo hace el pago mínimo en tu tarjeta de crédito.
Si llevas un presupuesto y control de gastos, de acuerdo a los cálculos, debes garantizar que tu deuda por hipoteca no supere el 30% de sus ingresos. Y la deuda de consumo no sea mayor al 15%.
Hay muchas formas de buscar ayuda, una de las mejores es Finanzas con Propósito, pero también hay otras como Plata con Plática. Otro lugar de consulta es el foro <hagamos números> donde se pueden leer varios artículos relacionados con este tema.
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